El Trastorno Bipolar.

El Trastorno Bipolar, anteriormente llamada enfermedad maníaco-depresiva, es una de las enfermedades de origen mental que se ubica dentro de los llamados Trastornos Afectivos
En esa enfermedad se ve alterado el afecto o el estado de ánimo de la persona.
Es una enfermedad crónica , controlable y cíclica que comprende episodios de severa depresión y manía.
El afecto de la persona usualmente cambia variando de estar eufórico e irritable (manía) a estar triste y sin esperanza (depresión), variando permanentemente, con episodios de afecto normal entre episodio y episodio.
Clasificación
El Trastorno Bipolar típicamente se inicia en la adolescencia o en la temprana vida adulta y continua a través de la vida. Si la enfermedad no es reconocida y diagnosticada las personas que tienen este padecimiento pueden sufrir innecesariamente por años y aun por décadas.
Realmente el solo leer estos síntomas, no nos permite apreciar la gravedad del problema, como tampoco nos da la idea de que cualquier persona que presente un cuadro de esta naturaleza puede estar en grave peligro, ella o sus familiares.
Hay tratamientos efectivos para este padecimiento, el cual puede aliviar el sufrimiento y evitar las devastadoras consecuencias como rupturas de matrimonios, perdida de trabajo, abuso de sustancias y suicidios.
RECONOCIMIENTO
Los síntomas más comunes son cambios en los hábitos de dormir, nivel de actividad diaria y de energía, apetito, humor, autoestima, pensamiento, forma de hablar, estimulo sexual y relaciones con otras personas.
Durante los periodos de depresión existe el sentimiento de tristeza y vacío, lloriqueos sin motivo aparente y irritabilidad y hostilidad hacia los demás. La velocidad y actividad de pensamiento normalmente son reducidas, las ideas muy pocas, existe una pobreza de razonamiento y la respuesta al medio ambiente es dolorosamente lenta.
Durante los periodos de excitación (hipomanía) hay un exagerado sentido de bienestar (euforia) o irritabilidad, la velocidad del pensamiento aumenta notablemente. La actividad intelectual se lleva a cabo con la rapidez de un rayo y existe una gran frustración con los familiares y amigos quienes no aceptan este vértigo de ideas.
Los miembros de la familia podrían sorprenderse por los dramáticos cambios del estado de ánimo que parecen no tener una correlación aparente con los hechos de la vida diaria.
A pesar de que todos experimentamos periodos de tristeza así como periodos de bienestar, las personas con desordenes afectivos, durante el episodio de la enfermedad, experimentan estas emociones en grado extremo.
El Trastorno Bipolar se caracteriza por tener periodos (ciclos) de depresión y de manía.
SÍNTOMAS Y SIGNOS DE DEPRESIÓN
Persistente tristeza, ansiedad y vacío afectivo.
Sentimientos de desesperanza y pesimismo.
Sentimientos de culpa, auto punición.
Perdida de interés en las actividades habituales, incluyendo el deseo sexual.
Disminución de la energía, sentimientos de fatiga y lentitud.
Dificultad de la concentración, atención y memoria.
Dificultad para tomar decisiones.
Cansancio e irritabilidad.
Alteraciones del sueño.
Alteraciones del apetito.
Pensamientos suicidas.
SÍNTOMAS Y SIGNOS DE HIPOMANÍA Y MANÍA
Incremento de energía y actividad.
Incremento en la velocidad de los pensamientos y del habla.
Sentimientos excesivamente “altos” o eufóricos.
Extrema irritabilidad y dificultad para concentrarse.
Disminución en la necesidad de dormir.
Creencias irreales sobre las propias habilidades y poderes.
Pobreza de juicio.
Conducta sostenida diferente a la usual.
Incremento en el deseo sexual.
Comportamiento provocativo, entrometido o agresivo.
Abusos de sustancias como cocaína, alcohol, y medicamentos para dormir.
NEGACIÓN DE QUE ALGO ESTA MAL
En el Trastorno Bipolar se presentan ambos ciclos, el depresivo y el maníaco.
Normalmente un periodo de depresión sigue a un periodo de hipomanía o manía, o viceversa.
Algunas veces están separados por periodos de funcionamiento normal o ínter- crisis.
Los episodios pueden durar días, meses o a veces hasta años.
Como promedio, sin tratamiento, los episodios hipomaníacos duran algunos meses, mientras las depresiones frecuentemente duran mucho más de 6 meses.
Algunas personas se recuperan completamente y pueden pasar muchos años entre episodios sin ningún síntoma, mientras que otros continúan teniendo preocupantes episodios de depresión o de manía.
CUATRO DIFERENTES TIPOS DE EPISODIOS QUE PUEDEN OCURRIR
1. La manía (episodio maníaco)
Frecuentemente comienza con un sentimiento agradable de energía mejorada, creatividad y actividad social incrementada, que puede rápidamente escalar fuera de control en un episodio maníaco. La gente con manía típicamente carece de comprensión, niega que las cosas estén mal y culpan a cualquier persona que señala el problema. En un episodio maníaco los síntomas se presentan por lo menos una semana, hasta que la persona tiene problemas para funcionar normalmente.
2. La hipomanía (episodio hipomaníaco)
Es una forma mas moderada de manía con síntomas similares pero menos severos y el deterioro es menor también. En los episodios hipomaníacos, la persona puede tener un animo elevado, se siente mejor que lo usual y es más productiva. Estos episodios frecuentemente hacen a uno sentirse bien y la búsqueda de la hipomanía puede hasta hacer que la gente deje de tomar su medicamento. Sin embargo, con demasiada frecuencia hay un precio alto que pagar por la hipomanía, ya sea escalar hasta la manía o un descenso a la depresión.
3. La depresión (episodio depresivo mayor)
En un episodio depresivo “mayor”, los siguientes síntomas se manifiestan al menos por 2 semanas y hacen las cosas difíciles para que usted funcione bien:
Sentimiento triste, decaído, melancólico o perdida del interés en las cosas que usted disfruta normalmente.
Problemas al dormir o dormir demasiado.
Perdida del apetito o comer demasiado.
Problemas al tratar de concentrarse o en tomar decisiones.
Sentir que todo va lento o demasiado agitado que usted no puede estar tranquilo.
Sentirse inútil o culpable o teniendo muy baja autoestima.
Perdida de energía o sentirse cansado todo el tiempo.
Pensamientos de suicidio o de muerte.
4. El ciclo rápido (episodio mixto)
Quizás de todos los episodios, el episodio mixto es el más debilitante. Involucra al mismo tiempo síntomas tanto de manía como de depresión o frecuentemente se alternan durante el día. El paciente esta excitado o agitado como en la manía pero también se siente irritable y deprimido, en lugar de sentirse como si pudiese conquistar al mundo.
Los episodios pueden durar días, meses o a veces hasta años. Como promedio, sin tratamiento los episodios maníacos o hipomaníacos duran algunos meses, mientras las depresiones frecuentemente duran más de 6 meses. Algunas personas se recuperan completamente y pueden pasar muchos años entre episodios sin ningún síntoma, mientras que otros continúan teniendo preocupantes episodios de depresión o de manía.

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